Señoritas
Pepón es un limón
Amargo y llorón
A todas las comidas mira con horror
Sin siquiera tratar su sabor
Un día probó la espinaca
Y se dio cuenta que no tenía nada de bellaca
De ahí en más, Pepón todo lo probó
Pues un mágico universo de sabores, en las comidas descubrió.
El Killer
REVIVE MIERDA!
El manual de la cena navideña
La cena navideña, ese especial momento del año, puede verse arruinado por una serie de factores altamente evitables. Tome nota.
Descensor
Ayer, en un edifico ubicado en Presidente Riesco 555, me toco subirme a un ascensor inteligente. En verdad todo el edificio era “inteligente”. Ultra moderno, con espacios amplios, ninguna mugre, feng shui y toda la idiotez. En fin, la cosa es que me di cuenta de una cuestión trascendental. Sep, los ascensores inteligentes, son tan avispados, que incluso deciden por ti. Uno solo se remite a marcar el piso al que va en la consola del lobby, y la wea de repente aparece frente a ti, te subis a una especie de caja fuerte con espejos de casa de puta, y en 2 segundos estay en el piso 97. ¿Qué paso en el trayecto? Nunca supiste, porque no fuiste capaz de tomar ninguna decisión consciente. Porque claro, como van presurizados y suben tan rápido, uno queda medio idiota al bajarse. ¿Qué fue de los clásicos botones, que uno marcaba por dentro del ascensor para llegar donde quería? ¡Nadie sabe, porque ahora si uno se equivoca de piso, o simplemente decide cambiar de opinión a medio camino, esta cagado! El ascensor ya decidió por ti.
Teman niños. Los ascensores pueden llegar a dominar la nación y dejarlos sin cerebro. O lo que es peor, quizá están entre nosotros y no hacemos nada al respecto. Piñera puede ser un ascensor y nadie dice nada, Stephen Hawking, Michelle Bachelet, Mahatma Gandhi. Tengo miedo, tengan mucho miedo.




